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A nadie le gusta estar estresado y ansioso. Sin embargo, en “dosis bajas” el estrés y la ansiedad suele ser positivo para nuestro organismo, desempeñando un papel importante en la adaptación y defensa ante situaciones amenazantes. Este nivel de ansiedad “normal” y útil, es conocido como umbral emocional y permite mejorar el rendimiento y la actividad. Cuando estos sentimientos ocurren crónicamente y de intensidad desproporcionada, su impacto puede pasar de ser una pequeña molestia a ser un grave problema de salud, generando un menor rendimiento en nuestro organismo.

¿Qué son los trastornos de ansiedad?

Las alteraciones de estrés y ansiedad son el grupo de trastornos psiquiátricos más frecuentes. Afectan del 5-10% de la población general, con tendencia a incrementarse debido a los factores estresantes ambientales y socioeconómicos. Tiene predilección por las mujeres. 2

Estos pueden presentarse de forma aislada o ser parte de un conjunto de síntomas pertenecientes a un síndrome o enfermedad específica.

Se presentan bajo una gran variedad de síntomas, pudiendo ocasionar incapacidad y en muchas ocasiones asociándose a abuso de sustancias (ilícitas y/o prescritas).

Afectación

El mecanismo fisiopatológico involucrado en la aparición del estrés y la ansiedad se conoce parcialmente en la actualidad. Existen numerosas hipótesis y múltiples mecanismos asociados.

En los cuadros ansiosos se ven involucradas estructuras cerebrales que conforman el sistema límbico. Este es el responsable de las emociones (miedo, furia, sensaciones ligadas al sexo y placer, al dolor y la angustia) y estrategias asociadas a la sobrevivencia. 2 También se ha sugerido la participación de la amígdala cerebral en el proceso de ansiedad. 2

El estrés crónico disminuye los niveles cerebrales del ácido gamma-amino butírico. 2 Otros neurotransmisores como serotonina, noradrenalina y dopamina están involucrados en los trastornos ansiosos. 2

Cuando nuestro organismo se ve sometido al estrés y ansiedad:

  • Los fluidos se redistribuyen por el cuerpo, lo cual provoca tensión y rigidez, y hace que se reseque la garganta, experimentemos dificultadas para tragar y voz ronca.
  • Como respuesta refleja, los músculos se contraen; pudiendo ocasionar dolores de cabeza, rigidez en los hombros, dolor de cuello y migrañas.
  • El sistema suprarrenal produce más hormona cortisol, y el hígado genera más glucosa en respuesta a ello; esto hace que se dispare el nivel de glicemia.
  • Para que nuestro cuerpo obtenga más oxígeno durante el episodio, el bazo libera más glóbulos rojos y blancos.
  • Podemos sudar frío o nuestros “cachetes” pueden ponerse rojos. Esto es consecuencia de una redistribución en el flujo sanguíneo.
  • Entre otras respuestas que se producen a nivel cutáneo están la transpiración y hasta un aumento en la histamina, que pueden dar lugar a inflamaciones, brotes y placas eccematosas.

Síntomas característicos de los trastornos de ansiedad

Estado Características
Tensión motora Temblor, tensión o dolor muscular, inquietud y fatigabilidad excesiva. Dolor de pecho, dolor de cabeza.
Hiperactividad vegetativa Sensación de ahogo, dolor de pecho, taquicardia, manos frías o húmedas, boca seca, mareos, escalofríos, micción frecuente y sensación de tener un “nudo en la garganta”. Visión borrosa. Sensación de “desmayo”.
Hipervigilancia Sentirse atrapado, exageración en la respuesta de alarma, dificultad para concentrarse, insomnio e irritabilidad.

Tomado de: http://www.revbiomed.uady.mx/pdf/rb98936.pdf

Los trastornos de ansiedad pueden deberse a situaciones inespecíficas y generalizadas; y en otras ocasiones a eventos específicos.

¿Cómo me puede afectar a largo plazo?

Al presentar los trastornos de estrés y ansiedad crónicamente, se pueden afectar diversos órganos y sistemas del cuerpo:

  • Corazón: las personas afectadas crónicamente tienen más riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, por el aumento constante de la frecuencia cardiaca, de la presión arterial y a la sobreproducción suprarrenal de cortisol; padeciendo más frecuentemente problemas de hipertensión arterial, arritmias, “derrames” (eventos cerebrovasculares) y síndromes coronarios agudos (angina de pecho e infarto agudo al miocardio).
  • Sistema respiratorio: función espiratoria más débil. Algunos estudios han vinculado la ansiedad y el asma.
  • Sistema digestivo: aumenta la incidencia de enfermedad ácido péptica y ulceraciones, problemas digestivos como diarrea y cambios a nivel metabólico, lo cual puede derivar en sobrepeso y obesidad.
  • Sistema nervioso: la reacción más común ante la ansiedad es la respuesta psicológica a dicha condición. La ansiedad y el estrés crónicos pueden afectar determinadas áreas cerebrales que influyen en la memoria a corto y largo plazo y en la elaboración de diversos neurotransmisores. Aumenta la prevalencia de problemas de insomnio.
  • Sistema inmunitario: los estados de estrés suelen asociarse a un aumento en la susceptibilidad a infecciones.

Ejercicios prácticos para el control de la ansiedad y estrés

Recuerde que siempre y en todo momento la prioridad es usted, su salud, y el estar sano y fuerte para su familia. Por más difícil que parezca, al enfrentarnos a una situación estresante debemos calmarnos y analizar nuestras opciones.

  • Respire profunda y lentamente.
  • El desvelarse solo agrava la situación; un cerebro poco descansado no pensara adecuadamente no tomara las mejores decisiones para usted.
  • El no comer o no comer bien (comida chatarra) solamente lo hará sentir peor, sin energías, con dolores abdominales.
  • No recurra al consumo de alcohol o drogas (prescritas o automedicadas).
  • Canalice el estrés de forma saludable; practique cualquier tipo de deporte.
  • Busque pasatiempos, diviértase, disfrute de tiempos de ocio y desestres.
  • No se aísle, comparta momentos de calidad con su familia y amigos.
  • Busque ayuda profesional. Muchas veces asociamos a los psicólogos y psiquiatras con médicos solo para personas con problemas mentales; sin embargo, ellos son especialistas en manejo y canalización de las emociones y nos pueden guiar en cómo mantener una salud mental adecuada. Ellos pueden manejar nuestros niveles de estrés y ansiedad con varias técnicas:
    • No farmacológicas.
    • Farmacológicas.
      • Benzodiacepinas
        • Clonazepam
          • Rivotril
          • Ravotril
          • Diocam
        • Diazepam
          • Valium
        • Lorazepam
        • Alprazolam
      • Antidepresivos
        • Imipramina
        • Amitriptilina:
        • Desimipramina
        • Fluoxetina
        • Paroxetina
        • Buspirona
        • Duloxetina
        • Escitalopram
        • Venlafaxina
        • Citalopram
        • Desvenlafaxina
        • Vortioxetina
        • Sertralina
      • Antipsicóticos
        • Risperidona
      • Bloqueadores b-adrenérgicos
        • Propanolol:  

Los fármacos siempre deben ser prescritos por un especialista, el cual monitorizará la respuesta del paciente a estas terapias. Nunca debemos automedicarnos.

Todas estas estrategias ayudarán a canalizar mejor estos sentimientos y le permitirán, junto a la terapia psicológica, alcanzar una vida plena.

Fuentes

  1. https://huffingtonpost.es
  2. Rodríguez – Landa, Juam; Contreras, C. Algunos datos recientes sobre la fisiopatología de los trastornos por ansiedad. Rev Biomed 1998; 9:181-191. http://www.revbiomed.uady.mx/pdf/rb98936.pdf

Elaborado por: Dra. Ana Alpízar Lara

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